Si terminaste de ver Shameless y te sentiste extrañamente cómodo con ese caos, o si después de ver el informativo de la noche sientes que sabes mucho pero no comprendes nada, este post es para ti.
El fusible que salta: La mente en modo defensa
No es que te falte inteligencia, es que tu cerebro está aplicando un protocolo de emergencia. Vivimos en la era de la sobreestimulación constante. Un informativo de una hora intenta resumir guerras, deportes, política y crímenes en píldoras de 40 segundos. Luego entras a TikTok y consumes tres videos por minuto.
Tu mente, para protegerse de ese bombardeo que el filósofo Bifo Berardi llama "Ruido Blanco", hace algo brillante y aterrador: deja de procesar el sentido de las cosas. Creas una carpeta mental de "cosas que pasaron pero no entiendo". Miras el hecho, pero no tienes espacio para la interpretación.
La Propaganda Silenciosa
Como decía Ignacio Ramonet, ya no hace falta que un dictador te prohíba leer (como en la novela 1984). El control moderno es mucho más sutil; es una propaganda silenciosa.
El sistema no clausura la crítica; la convierte en entretenimiento.
El sistema no te oculta la verdad; te la sepulta bajo una montaña de escándalos irrelevantes.
La muerte de la empatía
Al final, el precio que pagamos es la pérdida de la empatía. Para conectar con el dolor de otro o con una idea compleja, se necesita tiempo y silencio. Pero el algoritmo nos obliga a deslizar el dedo. Si no puedes procesar lo que ves, no puedes sentirlo. Y si no lo sientes, no puedes cambiarlo.
Conclusión: Desertar del ruido
Quizás la verdadera rebeldía hoy no sea gritar en redes sociales, sino atreverse a vaciar esa carpeta de "cosas que no entiendo". Apagar el ruido, recuperar la atención y volver a mirar el mundo sin el filtro del satélite o la IA que nos "educa" para ser espectadores pasivos.
No eres un "loco" en el sistema por sentir que algo falla. Simplemente eres alguien que ha empezado a notar los cables de la pantalla.

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